Características del Agente de la Pastoral Migratoria

El Agente de la Pastoral Migratoria ha encontrado a Dios en su experiencia de inmigración y podríamos señalar a tres niveles: como vivencia personal, como vivencia familiar, como vivencia comunitaria. Son distintos niveles y, a la misma vez, complementarios.

Cualquiera fuera el origen de su experiencia de inmigración, lo que les une es recibir esta experiencia como una vivencia religiosa. Lo que experimentan es la presencia de Dios que le pide actuar en favor de la comunidad inmigrante. Por eso, el Agente de la Pastoral Migratoria ayuda a la comunidad en el conocimiento de sus derechos con talleres, campañas, involucrándolos en actividades que realzan la vida y valoran la dignidad humana. El Agente de la Pastoral Migratoria valora y respeta tanto las tradiciones, como aprecian y respetan los valores y culturas de este país donde viven y quieren servir. A la vez, pone al servicio de la comunidad campañas educativas que mejoren la calidad de vida de las familias inmigrantes, sirve como fuente de información en variados temas de interés de la comunidad inmigrante, como actualizaciones en las leyes de inmigración, beneficios, las limitaciones de las leyes, etc (Documento de Puebla. #786).

Son creyentes que toman la experiencia de la migración, para darle la verdadera respuesta de católica, de universalidad, de ser todos en verdad hijos e hijas de Dios, sin importar de dónde hayan venido.

"Aquí se encuentra la raíz más profunda de la dignidad del ser humano, que debe ser respetada y tutelada siempre. El fundamento de la dignidad de la persona no está en los criterios de eficiencia, de productividad, de clase social, de pertenencia a una etnia o grupo religioso, sino en el ser creados a imagen y semejanza de Dios..." ~Papa Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, 2014