La Comisión

Al concluir el proceso de Formación, se realiza una ceremonia especial, donde el participante recibe de forma oficial, la Comisión de ser un Agente de la Pastoral Migratoria en su parroquia. Es una Ceremonia donde el Agente de la Pastoral Migratoria asume públicamente su compromiso de ser Líder Servidor de su comunidad parroquial; lo cual lo compromete a velar por su comunidad, ofrecer su esfuerzo, su tiempo y lo mejor de sí, para bien de todos. Se compromete a llevar a cabo actos de Servicio, de Acompañamiento, Justicia y Defender la dignidad de la comunidad que así lo requiera.

Es el párroco quien Comisiona a los Agentes de la Pastoral Migratoria, les da la Misión de ser Agentes de la Pastoral Migratoria. Es su párroco quien les pregunta sobre la intención de su compromiso y si realmente están dispuestos a realizar este Ministerio. En esta significativa ceremonia se comprometen a "llevar el Pan de la Palabra al prójimo que sufre", "llevar información oportuna", "defender la dignidad de los desprotegidos", como experiencias de fe, que motivan a los Agentes a realizar este Ministerio con alegría y responsabilidad.

Después, se les da un Compromiso Escrito, para que recuerden lo que han prometido delante de Dios y de su parroquia. Junto a esto, se les ofrece un Certificado que los Reconoce como Agentes de la Pastoral Migratoria en la Arquidiócesis de Chicago. También se les regala una Biblia, para que tengan presente que su misión debe estar siempre alimentada de la Palabra de Dios. Se les entrega una Biblia firmada por el Cardenal, dándoles bendiciones y deseándoles valor en la nueva misión que la Iglesia les encomienda.

Como cada situación en la vida, donde reconocemos que hemos vivido algo especial y que de alguna forma, deja huella en lo más profundo de nuestro ser, la Comisión es una ceremonia pequeña; pero significante, donde se hace público que se asume el compromiso como Agentes de la Pastoral Migratoria para realizar actos de servicio y de justicia.

Compromiso del Agente de Pastoral Migratoria [Descargue Aquí]

“Desde que nacemos, Dios pone todo (las semillas) eso en nosotros. Tenemos que comprometernos con Dios, con nosotros mismos, con nuestras familias, con nuestra comunidad y nuestros países; pero todo empieza por uno mismo y no debemos olvidar que Jesucristo va con nosotros, Él por delante y nosotros seguimos sus huellas.” ~Ignacio, Agente de la Pastoral Migratoria