Llamada: Vocación a la Pastoral Migratoria

Cuando fuimos bautizados, Dios nos llamó y nos ungió para ser sacerdotes, profetas y servidores.

El llamado a la Pastoral Migratoria se centra en esta dimensión de servicio que hemos recibido en el bautismo. Se trata de un servicio concreto, real, necesario, apremiante: defender la dignidad del inmigrante.

El llamado a la Pastoral Migratoria es ser signos vivos del amor y la justicia de Dios por el inmigrante. Sin importar la edad, la condición, ni el estado, para reflejar en cada una de nuestras acciones el amor y la justicia de Dios por el inmigrante.

La llamada a la Pastoral Migratoria consiste en el seguimiento de Jesús en la persona del inmigrante. Es descubrir en el rostro del inmigrante, el rostro de Dios que nos invita a vivir la fe con acciones de paz y justicia.

Este llamado de Dios implica carácter, liderazgo, y compromiso.

“Doy gracias a Dios por las personas que ha puesto en mi camino, me han ayudado y motivado para continuar en este ministerio. El camino es largo y difícil, pero debemos continuar luchando por la dignidad de nuestros hermanos. En ocasiones desfallecemos, pero recordamos que Dios está ahí y le pedimos que aumente nuestra fe y fortalezca nuestra alma.” ~Ricardo, Agente de la Pastoral Migratoria, Arquidiócesis de Chicago